QUIENES SOMOS

Creada hace casi treinta años en la ciudad de Madrid, BAILA CON ESTILO es una escuela de salsa en la que también se enseñan otros bailes de salón cubanos como el chachachá, el son, el mambo, el bolero y -puntualmente- la bachata y el merengue dominicanos. Al aceptar a un alumno no se hace distinción ni por la edad ni por el nivel previo de conocimientos de baile. Tampoco es requisito tener pareja para poder asistir a clases, pero al formarse los grupos se mantiene el equilibrio entre sexos. Las clases se imparten en cursos que van desde Septiembre hasta Julio y en grupos permanentes que asisten a clase siempre el mismo día de la semana y en el mismo horario y que van alcanzando los niveles de INICIACIÓN, INTERMEDIO y AVANZADO a lo largo del tiempo. A aquellos que se apuntan a todo el curso no se les cobra matrícula. La recuperación de clases es un tema que se aborda con flexibilidad por ambas partes, siempre partiendo de que la garantía de progreso es incomparablemente mayor en la clase regular, con el grupo al que se pertenece.

La escuela organiza y promueve excursiones y fiestas a lo largo de cada curso: navidades, carnavales, Reyes, Halloween, San Isidro, fin de curso, etc. También se organizan y promueven quedadas y salidas a bailar con la mayor frecuencia posible, para favorecer la práctica de lo aprendido y la comunicación entre todos los alumnos, independientemente del grupo al que pertenezcan. El ambiente en las clases es amigable y distendido, como corresponde a este tipo de actividad.

Casi todos los bailes se enseñan en formato de rueda cubana. Este formato de clase propicia la memorización mecánica gracias al cambio constante de pareja y al mismo tiempo hace más divertida cada clase. En BAILA CON ESTILO la diversión está servida. Es casi obligatoria. Definimos el nivel de baile de un alumno tanto por lo mucho que puede presumir de que domina lo que está haciendo cuando baila como por lo mucho que lo disfruta. En la salsa cubana, dominar la técnica no tiene sentido si no se aprende a disfrutar desde el principio.

Y, obviamente, poner la técnica al servicio de la diversión supone la realización de constantes ejercicios nemotécnicos e interpretativos. El dominio de los pasos y del juego de pareja exige igualmente mucha práctica y memorización de movimientos. Sólo de esta manera se puede disfrutar luego, improvisando. En cada clase se le concede la mayor importancia a la expresión más precisa posible del ritmo, como un juego divertido que somete al bailador a la dictadura del tiempo musical, algo que al mismo tiempo es ya todo un acto de excelencia técnica.

Se enseña a los alumnos a superar el sentido del ridículo, que es casi siempre la causa de que no puedan disfrutar exhibiéndose en público y al mismo tiempo se busca la perfección mayor posible en la expresión corporal, pero sin subordinar al alumno a formas excesivamente uniformadas. Esto significa que se busca la mayor naturalidad posible en los patrones de movimiento que se enseñan, personalizando el aprendizaje al máximo.

Nunca estimulamos el espíritu de competición. Enseñamos a disfrutar, no a competir. A exhibir la alegría que se siente cuando se aprenden y se dominan los distintos ritmos latinos. Para nosotros el que mejor baila no es el que mejor ejecuta sus pasos, sino aquel que lo hace gozando y compartiendo su gozo. Tampoco se entregan diplomas ni premios al nivel técnico más alto. Esto nos ha mantenido siempre apartados del mundo de los bailes de competición y de los concursos y festivales de algunas escuelas de bailes de salón, pero no ha impedido que los mejores alumnos de la escuela hayan sido y sean aún hoy por hoy bailadores destacados en la noche salsera madrileña.

A lo largo de estos casi treinta años han pasado por la escuela personas de todos los continentes, edades y orígenes sociales. Y en mayor o menor medida, todos aquellos que lo han deseado realmente, han aprendido a bailar y eso les ha proporcionado algún grado de felicidad. También han encontrado aquí pareja de baile o para toda la vida, pero -sobre todo- nuevos y buenos amigos.

BAILACONESTILO es ya una familia salsera bien establecida y -con toda seguridad- trascenderá en el tiempo a la escuela misma.

Ningún maestro puede aspirar a una mejor recompensa.

INICIO